Nuestra profesión ha pasado por múltiples procesos de cambio y transformación a lo largo de su historia: de la litografía a los tipos móviles, luego al offset y, finalmente, a lo digital. En cada uno de estos cambios, el profesional gráfico ha debido evolucionar y reinventarse para no quedar obsoleto.
Ahora, el panorama es distinto: estamos en pleno auge de la revolución de la inteligencia artificial y debemos mantenernos al día con esta tecnología. Pero ¿cómo hacerlo?
Términos como ChatGPT, Claude y otros se han vuelto parte del lenguaje cotidiano. Con la llegada de estas tecnologías también aparece el temor a quedar obsoletos, tal como ocurrió con la llegada de lo digital y, probablemente, como sucedió anteriormente con el offset y otras innovaciones.
Sin embargo, en cada uno de estos procesos la pregunta es la misma: ¿Estamos quedando obsoletos?
La respuesta es muy simple: NO.
Debemos tener claro que estas tecnologías no son más que herramientas que vienen a cubrir distintas necesidades del proceso gráfico. A continuación, veremos cómo podemos aprovecharlas de manera productiva.
Preprensa
Ya son conocidas las herramientas que Adobe ha incorporado en toda su suite, pero las que nos interesan particularmente son las presentes en Photoshop e Illustrator.
La IA de Adobe, llamada Adobe Firefly, permite realizar una gran cantidad de ajustes y correcciones, además de crear y editar imágenes y vectores con solo un par de instrucciones.
Problemas como la vectorización de logotipos o la recuperación de fotografías en pésimas condiciones, que muchas veces los clientes enviaban para ser impresas, ya no tienen por qué convertirse en dolores de cabeza para el operador de preprensa. Dos clics, un par de instrucciones y el problema puede estar solucionado.
Prensas
Siempre pionera, Heidelberg, reconocida mundialmente por sus clásicas Speedmaster, ha implementado distintas formas de utilizar la IA en los procesos de impresión.
Esto permite, a partir de la información recopilada durante los procesos productivos, mejorar la gestión del color, asistir durante los cambios de trabajo y optimizar los estándares de producción y calidad.
Así, es posible tomar decisiones más efectivas en tiempo real y reducir considerablemente las mermas provocadas por errores y configuraciones incorrectas.

Postimpresión
La IA aplicada a la postimpresión permite automatizar configuraciones de maquinaria, detectar defectos en tiempo real y optimizar el uso de materiales, minimizando pérdidas y aumentando los estándares de calidad. Además, puede contribuir a mejorar la gestión de residuos.
Después de este análisis, no podemos negar que la IA llega para solucionar grandes problemas que han estado presentes durante toda la historia del rubro gráfico.
Pero, a pesar de lo avanzado de su software, la decisión final siempre será tomada por un técnico… un ser humano.
¿El consejo?
Aprender. Modernizarse. Evolucionar.
El uso de estas herramientas no te hará menos profesional. Todo lo contrario: te permitirá convertirte en un profesional más capaz y preparado para enfrentar los nuevos desafíos de la industria gráfica.